El demo que se paga solo

El demo que se paga solo.

No te pedimos que le creas a una presentación. Préstanos un área de tu negocio noventa días y deja que los resultados hablen.

La idea

No vendemos una promesa. Te prestamos un trimestre de resultados.

Elige una sola área —la que más lata te dé— y déjanos operarla un trimestre completo con nuestro método. En noventa días ves tres cosas al mismo tiempo: cómo trabajamos, cómo se siente soltar un área sin perder el control, y cuánto dinero se te estaba escapando en fugas que nadie había detectado.

El demo no es una muestra chiquita. Es el servicio completo, aplicado a un pedazo de tu negocio, para que el resultado hable por nosotros.

Las tres puertas de entrada

Un área. Noventa días. Evidencia.

Escoge tú la que más te duela hoy. Son áreas donde las fugas se miden en pesos, no en opiniones.

Cobranza

Qué hacemos en 90 días

Tomamos la cartera completa: registramos cada cuenta en el momento, definimos rutas de seguimiento y el asistente avisa antes de que una factura se vuelva incobrable.

Qué ves tú

Tu dinero entrando más rápido, un tablero con la cartera viva y cero llamadas de “¿ya pagó fulano?”.

Fugas que salen a la luz

  • Facturas vencidas que nadie perseguía
  • Clientes que pagan tarde por costumbre
  • Saldos que se daban por perdidos sin estarlo

Generación de clientes

Qué hacemos en 90 días

Ordenamos el embudo: cada prospecto se registra al primer contacto, se le da seguimiento con disciplina y medimos de dónde llega realmente cada venta.

Qué ves tú

Prospectos que ya no se enfrían, citas que sí se agendan y claridad de qué canal te trae clientes de verdad.

Fugas que salen a la luz

  • Cotizaciones que nunca se contestaron
  • Clientes que preguntaron dos veces y nadie les habló
  • Publicidad pagada que no genera nada

Compras

Qué hacemos en 90 días

Centralizamos pedidos y proveedores: cada compra queda registrada con su porqué, comparamos precios y el asistente detecta compras fuera de lo normal.

Qué ves tú

Cuánto gastas de verdad, con quién y a qué precio — sin depender de la memoria de quien compra.

Fugas que salen a la luz

  • Sobreprecios de proveedores de siempre
  • Compras duplicadas
  • Inventario que se pide de más “por si acaso”

La escoges , según lo que más te quita el sueño hoy.

Del café al resultado

Cómo funciona, paso a paso.

01

El café

Una plática gratis donde, con un número del 0 al 100, ves qué tanto de tu negocio vive en tu cabeza. Aquí no vendemos: diagnosticamos.

02

El trimestre

Operamos el área con nuestro método —dato en el momento, tablero vivo, asistente que avisa—. Cada semana recibes evidencia, no discursos.

03

El informe de fugas

Al cierre te entregamos, en persona, lo que se logró y las fugas que encontramos. El ahorro detectado suele pagar el trimestre completo.

04

Sigues creciendo

Extendemos el método al resto del negocio. Ya no partimos de una idea, sino de algo que ya funciona en tu casa.

Por qué funciona

Nosotros asumimos el riesgo de demostrar.

No tienes que creer, solo observar

En una venta normal, tú tienes que creer para comprar. Aquí solo tienes que ver. El riesgo de demostrar es nuestro.

Las fugas hablan por sí solas

Facturas recuperadas, cotizaciones sin contestar, un proveedor que cobraba de más: el demo deja de ser un gasto y se vuelve una inversión que ya se pagó.

Tu gente aprende el método

Una persona de tu equipo trabaja con nosotros como contraparte del área. Cuando termina el trimestre, ese conocimiento ya vive en tu casa.

Préstanos un área —la que más lata te dé— y déjanos operarla un trimestre. Tú sigues viendo todo desde tu teléfono. En noventa días te entrego el área funcionando sin que la empujes, y un informe de las fugas que encontramos. Si lo que encontramos no vale más de lo que te costó, ahí lo dejamos y te quedas con todo lo que ordenamos.

El café diagnostica. El demo demuestra. Las fugas cierran.

Préstanos un área. Deja que el resultado hable.

La primera plática es gratis. Sin tecnicismos, sin compromiso.